miércoles, 22 de septiembre de 2010

Celebraciones

    -El detonante fue el día del taco- continuó explicando- después de eso, vino una oleada de personas que querían instaurar un día festivo para celebrar alguna estupidez. El día del bikini, el de la almohada, el de la ceja rasurada, etc. Es por eso que ahora tenemos en promedio siete celebraciones al día. Nos falta comida, hospitales y escuelas; pero eso si, nos hacemos tiempo para conmemorar que México logró vencer a un país primermundista en la copa del mundo.
    Los espectadores no sabían que hacer, aquél hombre tenía un arma apuntando a la cabeza del presidente y parecía estar hablando con él.
    -¿Sabe?- dijo, después de tomar una buena bocanada de aire - incluso creo que después de esto se instaurará el día de dispararle al presidente - una pequeña mueca parecida a una sonrisa se formó en su boca.
    El presidente estaba aterrado. Se encontraba en el suelo apenas recuperando el aliento. "¿Es sangre?" seguía preguntándose pensando en aquella extraña sensación que le recorría el cuello. Cuando la primer gota tocó el suelo, la duda se desvaneció.
    -¿Qué quiere de mí?- articuló al fin - dígalo... lo tendrá... - concluyó sin levantar la mirada del suelo.
    -¿Que "que quiero"?-vaciló un instante- se lo diré...
    -Nuestro protagonista - continué diciendo a mis alumnos- aun no comenzaba con su petición, cuando una bala de sniper se abrió camino en su cabeza, matándolo al instante, y salvando la vida del presidente. Y es por eso que hoy celebramos el día del francotirador.
    Sonó la campana.