martes, 15 de mayo de 2012

Cómo se repartirá


El encabezado leía "meteorito de algodón de azúcar atenta con chocar con la tierra". Los dos equipos preparaban sus argumentos para iniciar el debate mientras la profesora sostenía el periódico  con la mano izquierda.
— Maestra — dijo Julio a la vez que levantaba la mano — ¿Es eso siquiera posible?
— Recordemos que al estar en la vía láctea — respondió la profesora al notar que toda la clase esperaba su respuesta — estamos expuestos a todo tipo de cosas; desde las más deliciosas, hasta las más mortíferas.— la respuesta pareció dejar satisfechos a la mayoría de los alumnos.
Mientras uno de los equipos defendía la idea de evitar que el meteorito chocara con la tierra, el equipo contrario defendía la idea de no impedir el choque para probar el azúcar espacial del que el meteorito estaba hecho.
El debate duró casi veinte minutos y, con el apoyo del resto del grupo, el equipo que optaba por no hacer nada para evitar el choque ganó el debate. "Sólo esperemos que no se le pegue polvo espacial" fue la frase de cierre del equipo ganador.
En la oficina, Miguel se preparaba un café.
— Dice mi hijo que un gran algodón de azúcar chocará contra la tierra el siguiente año. — dijo Miguel a Joel mientras revolvía su café.
— Ah, — respondió Joel y después tragó el pedazo de dona que tenía en la boca — lo leí en internet. Dicen que tiene el tamaño de Australia y es de color rosa mexicano.
"Podrá ser visto sin necesidad de telescopio a finales de noviembre." oyó Miguel por la radio camino a casa "y podremos disfrutar de él en enero. Qué buen regalo de día de reyes, ¿no le parece li...?" Miguel apagó la radio.
— Amor; — empezó diciendo Miguel mientras Laura, su esposa, vaciaba frijoles en el plato de su hijo Julio — ¿Oíste lo del algodón de azúcar?
— En las noticias dicen que caerá en Serbia pero la ONU lo reclama como propiedad de la humanidad. ¿Cuánto crees que nos toque, gordo?
"Cómo... " pensaba Miguel sin articular pregunta concreta mientras veía el techo de su habitación al no poder conciliar el sueño "¿Cómo chingados?".
El meteorito parecía un pequeño sol en el día y una pequeña luna en la noche. El catorce de marzo atravesó la atmósfera y el cielo se manchó de un degradado de colores púrpuras. Se sintieron temblores en todo el mundo, las telecomunicaciones fueron interrumpidas por la intensa radiación del meteorito y se reportaron mareas en las costas de África y Europa. Nunca  nadie vio un trozo de algodón de azúcar espacial pero al menos no vivieron sus últimos días aterrorizados por la roca espacial que aplastaría sus cabezas.