Lo que nunca he logrado concretar es “Qué soy”. Me veo en el espejo y en realidad no me reconozco ¿Qué significa esa imagen frente a mi? Es el retrato de un desconocido igualmente desconcertado viéndome a través de una ventana.
Eso que eres no es más que un cúmulo de ideas que crees tienen sentido (El concepto de “sentido” está también incluido). Así es, puedes explicar todos los conceptos usando conceptos más simples y estos, a su vez, con otros; pero llegará la hora en la que encuentres el concepto indivisible, ese que simplemente tienes que validar como existente para continuar con tu vida como vendedor de seguros (¿Cerca?), ese concepto que se sustenta en sí mismo.
Todo cuanto existe en realidad no existiría si no hubieras nacido. Piénsalo. Crees que este universo al que fuiste arrojado siempre ha estado ahí, pero no (O, por lo menos, no es seguro). ¿Qué había antes de que nacieras? ¿Donde estabas un día antes de ser concebido? ¿Siempre has estado aquí? ¿Quieres decir “desde el principio del universo”?
¿Has intentado no aceptar nada? Quiero decir “¿Por qué trabajar? ¿Por qué ejercitarte? ¿Por qué tener familia?” Son sólo reglas; reglas de un juego que tienes que aceptar porque sí, porque no hay nadie que pueda explicarlo más allá, dividirlo en cosas más pequeñas. Esas necesidades básicas, te lo digo, fueron creadas por un ente malvado que quería que jugáramos su juego; es la garantía de que jugaremos.
Eres un hombre de las cavernas. Sientes ese dolor en el estómago(¿Entiendes siquiera el concepto de dolor?) y de alguna forma sabes que tienes que meterte algo en la boca y masticar. Son las reglas.