
3 de noviembre de 1967 en Nebrasca, hace frio afuera de la cantina del viejo Elso, todos los presentes se calientan la garganta con algo de ron, wisky o tonayan. Nadie se mete con nadie, al parecer el frio apacigua los animos de riña entre los hombres, lo más parecido a una pelea es una mentada de madre por alguien en una esquina de la cantina, al parecer perdio 5 dolares jugando al dominó, pero este arrebato de ira es rapidamente apagado por el frio y el homre vuelve a sentarse en su lugar. Parece que será un domingo como todos, sin mucho que ver y mucho que temblar debido al frio. De repente... se oyen pasos a las afueras de la cantina, varios voltean a la puerta, pues no tienen nada mejor que hacer, la puerta parece abrirse y cerrarse ante la voluntad de una fuerza juguetona invisible. A pesar de que no han pasado ni cinco segundos, el publico que espera ver a alguien interesante atravesar la puerta se impacienta un poco; cada vez los pasos son un poco mas estridentes y algo mas parecidos al sonido que hace un reloj de manecillas al moverse el segundero. Y cuando ya parecia película de terror, entra en el recinto una vaca. Una vaca con ojos rojos inyectados en sangre, esta fúrica, voltea a la izquierda y después hacia la derecha, su ira no parece haber disminuido. De la nada la vaca tiene una shotgun en cada pesuña y sin vacilar dispara a la primera mesa que vé, 3 hombres muertos. Al darse cuenta de la peligrosa situación en la que se encontraban, los demás hombres, se levantan dispuestos a correr y esconderse, pues al parecer a todos se les olvidó su revolver en casa. Cuatro estrellas ninja rompen el viento y aterrizan en la cabeza de cuatro desafortunados cristianos. La vaca no parece saciar su sed de sangre y decide sacar su muy bien disimulada ametrelladora gatling, con la que pone fin al resto de los invitados al banquete del horror. Ningún humano queda vivo, al parecer hoy es un dia de gloria y gozo para las vacas, con el mismo semblante, la vaca sale por la puerta en que habia entrado y de su bolsillo derecho saca un cigarrillo, se lo pone en la boca y mientras camina saca un cerillo con el que prende el ya mencionado cigarro. Parece que el bovino a terminado su tarea, asi que monta en su motocicleta y parte hacia el horizonte, ¿A donde va?, ¿De donde vino?, quizas son preguntas que quedarán en nuestras mentes hasta el dia en que la muerte nos lleve de este mundo, pero algo es seguro, ninguno de nosotros está a salvo de la vaca matona.
FIN
3 comentarios:
SIIIIIIIIIIIIII LALOOOOOOOOOOO TOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOODO IDIOTAAA .....
ahhhhhhhhhhhh! la vaca matonaaaaaaaaa nooooo! jjaja XD buen relato, un poco bizarro pero entretenido
Hace 2 meses, yo la ví..... estaba en casa de la tía Petunia, cuando sentí que alguien miraba la casa, me asomé por la ventana y justo debajo del poste de luz, ella estaba... con su mirada fría y sedienta.... cuando avisé a la familia que corríamos peligro, ella desapareció...
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