
Cuanto más pienso en esto, menos sentido le veo. ¿Porqué? ¿Porqué existimos? ¿Para qué? ¿Cuál es nuestro objetivo en la vida?. Parece que todo lo que hacemos en este mundo es sobrevivir y conseguir items; todo claro, sin una razón. ¿Que es eso que sustenta nuestra existencia, eso que demuestra que debemos existir?.
Tal vez Aristóteles tenía razón y el fin último es la felicidad, pero... ¿qué es esa felicidad? ¿Cómo saber que es lo que queremos en realidad, si desde que nacemos aprendemos a pensar como nos lo enseña la sociedad?. Y si ese es el caso, en realidad nunca podríamos aspirar a nada, puesto que nuestros deseos parecen más bien los de nuestros padres, que a la vez heredaron de los suyos. ¿Cuál habrá sido ese ideal primordial, ese que nadie nos enseñó, ese que por el simple hecho de existir debemos perseguir?, francamente no se si existe.
Quizás desde un enfoque budista pudiéramos encontrar la respuesta. Deslindarnos de todo lo material quizás pueda esclarecer nuestra vista. Alejarnos de todo lo que pudiera considerarse superfluo y banal ayudaría a enaltecer nuestro espíritu. Dejar de perseguir todo lo que podemos tocar y/o percibir por nuestros sentidos puede revelarnos el fin último de nuestra existencia. Tal vez, o tal vez es un poco más difícil que eso.
¿Qué es lo que nos catapulta fuera de la cama cada mañana?, ¿Qué es eso que impide que pasemos toda nuestra vida debajo de la sombra de un árbol?. Muchos creen tener la respuesta: "la familia", "la necesidad intrínseca de crecer como personas", "tener una vida mejor". ¿Es eso obra de nuestras cavilaciones, o de lo que aprendemos empíricamente en nuestro día a día?. A veces pienso que lo único que mueve al mundo es el hambre.
Al parecer no estamos tan por encima de los animales... queremos lo mismo que ellos... sobrevivir, preservar la especie, tener algo de poder.
Incluso si podemos esclarecer la nube que la sociedad coloca al rededor de nuestra cabeza nacer, aún estarían ahí para guiarnos, nuestros instintos. Esos instintos que nos salvan de morir, que evitan que encontremos el sinsentido al que se llega cuando se le pierde el valor al mundo material, esos instintos que procuran la supervivencia de la especie. Y aún de esa forma, estoy seguro de que volvería a aparecer ese ente que parece acabar con nuestra individualidad: la sociedad. Porque la sociedad no es, sino la hija más querida de la evolución.
¿Puede el humano pasar esa barrera tan infranqueable a la que llamamos instintos?.Y si así fuera ¿Que encontraríamos más allá de esa pared?, ¿Nos gustaría, o querríamos regresar corriendo al cobijo de nuestro ethos?.
¿Es menester encontrar ese algo, pasar las barreras que tenemos tan arraigadas a nuestro ser?. Podemos vivir sin ello, ¿no?. Como millones y millones de personas han hecho, quizás incluso sin preguntarse "¿Que hay después de esto?". Quizás los humanos no debemos de preocuparnos por eso; quizás... solo quizás, no estamos preparados para saberlo.





