lunes, 13 de febrero de 2012

Miedo a la muerte


El miedo es el único sentimiento con el que todas las personas pueden identificarse. Todos nacemos con miedo, y ciertamente morimos también con él. Hay gente que dice que no puedes morir con miedo, que tienes que aceptar la muerte, "soltar este mundo para que puedas pasar al otro". "Es como dormir" dice esa gente "no puedes dormir si tienes miedo". Yo no estoy seguro. ¿Y qué si nunca acepto la muerte? ¿Y si me aferro por siempre a la vida? La gente habla muy confiada cuando se trata de la muerte, dicen que todos tenemos que pasar por ella, que es algo natural. Yo no creo que lo digan en serio, creo que esas personas en especial son las que más tienen miedo. Lo esconden tal vez, pero ellos saben; saben que lo dicen para dejar de pensar en el miedo que sienten. Eso si es natural; tener miedo a la muerte. El miedo es una respuesta normal a lo desconocido y no conozco a alguien que sepa que significa la muerte. Hay quienes dicen que lo saben (A la gente le gusta hablar, de eso estoy seguro), dicen que han estado muertos por unos minutos y después regresado a la vida. Yo no lo creo, tal vez su cerebro los engañó, los calmó para que aceptaran la muerte y pudieran soltarse de la orilla mundo; en caso de que sea cierto que no puedes morir con miedo, quiero decir. Recuerdo, cuando pequeño, haber llorado a mi madre por el miedo que sentía por la muerte. Ella interpretó erroneamente lo que dije. Creyó que, de alguna forma, yo podía percibir que mi muerte se acercaba. Quizá haya sido de los peores sustos que le he causado en la vida. Yo simplemente tenía miedo, miedo de esa pared negra de la que nadie sabe nada. De esa pared que todos parecen haber aceptado. "Otro mundo" dicen algunos "depués de la muerte hay otro mundo; uno en el que vives eternamente". El miedo en su máxima expresión. ¿Por qué alguien creería que hay algo más después de la muerte? Porque claro, no quieren morir en realidad. No es coincidencia que en las historias de este otro mundo no puedas morir. Hay otras variantes claro, en las que regresas a este mundo de alguna forma y eso se repite infinitamente. Es por el miedo que sentimos y no por otra cosa que aceptamos historias de este tipo o inventemos las propias. Si convences a un hombre de creer en estas historias puedes hacer que olvide el miedo a la muerte, quizá puedas incluso hacerlo querer morir por defender estas historias. Quizá tú creas en esas historias, quizá no; no importa mientras haya personas dispuestas a morir por tus historias. Sólo necesitas prometerles que le les espera algo mejor después de la pared.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si un hombre es capaz de matar o de hacer algo estúpido por esas historias merece no encontrar nada después de la pared aunque sí lo haya.