martes, 11 de mayo de 2010
Insecto
Hoy, he despertado de mi siesta vespertina debido al ajetreo de un pequeño insecto. Se paró en mi nariz, lo que me provocó cosquillas y eventualmente me despertó. Parecía que había perdido algo; giraba su cuerpo entero a los lados y se preguntaba "¿Dónde lo habré dejado?", se detenía y reflexionaba "Por aquí lo dejé, estoy seguro". Moví mi nariz para decirle amablemente que se fuera; este pareció haber entendido y emprendió el vuelo. Voló directo hacia la tele. "Desde tan cerca no podrás entender nada" pensé, como si ese fuera al objetivo de mi amigo insecto. ¿Te das cuenta de lo poco que puedes hacer en esta vida? Eres tan pequeño. ¿Estás consciente de lo tan poco relevante que es tu existencia? Eres un punto en el infinito espacio. ¿Comprendes que tu vida terminará y no hay nada que puedas hacer para remediarlo? Vives muy poco. Pensé en esas preguntas para el insecto; pero terminé haciéndomelas a mi mismo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Yo me siento igual que tu amigo insecto
Cuando comencé a leer, pensé que aquel insecto era una analogía al archie entrando en tu habitación... jaja, saludos achie!
Publicar un comentario