jueves, 10 de febrero de 2011

Viaje

    -Suena raro - me sigió diciendo - pero es verdad.
   Iba en tren hacía mi pueblo natal; un avión hubiera sido más rápido pero, con los recientes ataques terroristas, mi esposa me convenció de tomar un tren. "Los terroristas son los únicos mamíferos que le temén a los trenes" recordé haber visto en las noticias.
    Como compañero me había tocado un anciano que contaba con un pequeño dispositivo del futuro. ¿Que como sé que era del futuro? Tenía luces azules y hacía ruidos como la computadora del santo. Tenía que serlo.
    Tomé el dispositivo en mis manos y de pronto me encontré de nuevo en mi cama, el despertador aún no sonaba pero faltaban escasos cinco minutos para que lo hiciera, por lo que decidí levantarme de una vez.
    Tenía que ir a la ciudad, mi empresa anunciaba que pronto alcanzarían los 10 millones de usuarios y no podía perderme la fiesta de celebración.
    Le hice la parada a un taxi y me subí en el aciento del copiloto. Una vez arriba, me dí cuenta de que era yo conduciendo mi auto. Un viejo grand marquis con el que, dos años mas tarde, se mataría el nuevo dueño.
    Estaba llegando al departamento de mi novia, iríamos a ver la nueva película de Batman. "Ésta si es la última" era el slogan. Me estacioné al otro lado de la calle, pues no había otro lugar.
    Al bajar del auto noté que mis zapatos habían cambiado, ya no eran los mocasines que me regaló mi novia en mi cumpleaños, eran los tenis de mi hermano mayor. Tuve que ponermelos porque no encontré los mios. Había llegado en bicicleta con unos amigos a las afueras del pueblo. Ibamos a cortar "capulines".
    Trepamos cada quien a un arbol distinto para tomar los capulines. Estando arriba, noté que iba subiendo en un ascensor en un centro comercial, esos transparentes con los que puedes ver el resto del centro comercial.
    Iba con mi padre para comprar un nuevo videojuego con el dinero que conseguí conrtando el cesped de nuestros vecinos.
   Tal vez debí haber comprado el videojuego y no el pequeño aparato que tengo en el bolsillo. Se lo mostraré al señor que está a mi lado y le inventaré alguna buena historia al respecto.
    -¿Ve esto? - Le dije - viene del futuro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno :) de hecho como que me encanto :D
I found:
Line #1: sigió siguió
Line #13: aciento asiento

Mike Isilrá dijo...

Sabes? Es bien difícil escribir así, sobrio creo que nunca lo he logrado... me agrada mucho lalo, si pudiera incorporarlo a alguna corriente, sería definitivamente "literatura artística surrealista". Hago énfasis en artístico, ya que seguro muchos dirán que estoy loco.

Bien amigo!