jueves, 8 de abril de 2010

El tren


¿Qué sería de nuestra sociedad si prescindiéramos de alguna de las máquinas que nos hacen más fácil la vida?. ¿Caminaríamos en 4 patas? ¿Veríamos programas de televisa? ¿Creeríamos en un ser sobrenatural que nunca hemos visto? Obsesionado con esta cuestión, es que perdí todo el día de hoy filosofando al respecto. Y es que en uno de mis pensamientos pendejos me dí cuenta de que el principal pilar de esta sociedad es el tren. Seguramente si nuestros antepasados no hubieran amaestrado a esta sublime criatura de la naturaleza, el mundo en el que vivimos sería un poco mas mierda de lo que lo es ahora. ¿Recuerda alguno de ustedes como era la vida antes de que estas criaturas colosales nos hubieran ayudado a arar el campo, hicieran nuestros platillos favoritos y nos enseñaran lo que es el amor?. No, nadie lo recuerda, y tampoco nadie da crédito a estos ángeles en la tierra de 30 ruedas y corazón de presidente honesto. Fue a mediados del siglo 2 que Carlos Slim (el primer hombre en la luna) concibiera el mundo como ahora sabemos que es: con la forma de un calcetín lleno de canicas. Los puristas de aquella época cazaron a este ilustre pensador hasta que se cagó del miedo y se murió. Pero su legado no se murió... ni se cagó, sino que viajó por el tiempo y ayudó a Marty Mcfly a derrotar al dock ayudado de su fiel tren "pelos en la boca" (llamado así en honor a la madre de Marty) y regresara el fuego a los hombres (hecho que después ayudó a la invención de los tacos de canasta). Pelos en la boca fue el primer tren en haber dejado a su rebaño sagrado e ido a la ciudad a ayudar a los hombres en su interminable tarea de descargar porno. Sin duda el tren mas hermoso que haya pisado la faz de la tierra; son sus alas de cobre y trasero de Jennifer Aniston. El mentado tren recorrió el mundo predicando la palabra del señor de los anillos, haciendo que los demás trenes bajaran del cerro y se sublimaran a los deseos de nuestros ancestros: los rancheros supersónicos. Fue entonces que la sociedad de los humanos fue progresando más rápido de lo que lo hace el síndrome del chango feo; hasta que un día... corrompido como solo él puede y embriagado con deseos de poder, Hitler le puso una canica en las vias del tren embajador de Irapuato en las islas Marías, haciendo que el tren se "voltiara pa trás" y apachurrara la última pieza de pastel homosexual del mundo (platillo ahora extinto), hecho que diera inicio a la 4ª guerra mundial, que si bien recuerdan salió antes que la primera (como las películas de star wars). Guerra que terminaría con la muerte de Delfín Quishpe en el mar de la angustia maternal. Cansados de pelear, los trenes empacaron sus maletas y se fueron a la verga (aunque hay quien dice que aun viven en nuestros corazones). Los trenes que vemos en la actualidad en realidad son los pendejos que sacaron menos de 9999 puntos en su TOFLE (train omg final lol exam) y no pueden ni hablar ni tocar la guitarra. Y lo demás es historia. A los humanos se nos cae el tercer brazo al nacer por la maldición que nos echó la bruja "Pedorronia", ente oscuro creado a partir de todas las fantasías sexuales de los trenes... y un poco de polvo de culo de cirujanos plásticos. Pero eso es otra historia. Ahora que conocen esta terrible verdad disculpémonos con el tren mas cercano y recémosle arrepentidos a la familia telerín, para compensar lo que le hicimos a esos pobres trenes y esperemos que algún día nos perdonen para que seamos dignos de alcanzar la vida eterna, amén.
FIN.

2 comentarios:

Mike Isilrá dijo...

El delfín! Es tan cierto, no lo recordaba...! Y eso del McFly acabando con el doc, en verdad me hizo rabiar.
Ahora que me lo has explicado, entiendo porque aunque sean muy grandes, imponentes y mágicos, los trenes europeos no tienen la chispa y la vida de aquellos indomables córceles de aquellas hermosas épocas.

Bankaiz0r dijo...

1 word, daaaaaaaamn